Seguir en Facebook
Sperissen
Sperissen, Carlos Vielman. Foto: DCA

Ginebra, 09 de Mayo de 2014 (Cerigua).- El procesamiento en Ginebra de Erwin Sperisen se basa en diez homicidios, que supuestamente cometiera siendo alto cargo de la fuerza pública en Guatemala, pero la competencia para juzgarlo en Suiza resulta de la obligación que tiene la Confederación Helvética de perseguir penalmente a sus ciudadanos domiciliados en su territorio, que sean presuntos autores de crímenes en el extranjero.

Sperissen
Sperissen, Carlos Vielman. Foto: DCA

El artículo, del reconocido periodista argentino, Juan Gasparini, publicado en el sitio web de la Red Internacional de Derechos Humanos (RIDH), señala que por consiguiente, no es previsible que en el acta de acusación que dará a conocer el tribunal al iniciarse el juicio, se haga mención que los hechos reprochados a Sperisen son asimilables a crímenes de lesa humanidad, una figura creada a instancias de la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad, dispuesta por la ONU en 1970.

Sin embargo, en la sentencia que sellará la suerte de Sperisen al cabo de tres semanas de juicio oral el 6 de junio próximo, de acuerdo a los debates y a las pruebas y testimonios que se evoquen en las audiencias, no es hipotéticamente descartable que el tribunal resuelva que los asesinatos juzgados, podrían componer crímenes de lesa humanidad, atribuibles al Estado guatemalteco.

Además  Juicio Sperisen: Defensa presenta argumentos para apelación de condena

Un indicio significativo al respecto es el informe del Relator Especial de la ONU sobre las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Philip Alston, tras su misión a Guatemala del 21 al 25 de agosto de 2006, en las vísperas que Sperisen habría llevado a cabo el mes siguiente siete de los diez homicidios que se le imputan en Ginebra, en perjuicio de detenidos en la cárcel Pavón.

Alston señala la “violencia en las cárceles” y la “limpieza social … de indeseables por funcionarios públicos”, cuya autoría se endosaba “a la policía …algo más que la actuación de unos pocos agentes corruptos”, incidentes que serían una práctica generalizada, “no … investigados eficazmente, de modo que los datos oficiales no dan una idea de su prevalencia”.

Además  10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos

Desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, que pusieron fin al conflicto armado interno, Guatemala no logra bajar el índice de 5 mil homicidios anuales, “cuya responsabilidad recae forzosamente sobre el Estado”, que al parecer recurre a “las tácticas brutales del pasado”, de “acudir a una justicia militarizada, a la ejecución de sospechosos por la policía y a la impunidad”, concluye Alston.

Cabe recordar que el Estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI), adoptado en 1998, sostiene que los asesinatos pueden constituir crímenes de guerra y de lesa humanidad, o sea imprescriptibles, en equivalencia con prácticas de tortura, desapariciones forzadas, esclavitud, encarcelamiento, deportación, exterminio, apartheid, represión a colectivos con entidad propia y violación sexual.

Para que así fuere, la CPI estipula que cada una de esas atrocidades, agrupadas o individualmente, deben “ser parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil”; para lo cual tendrá que demostrarse “la comisión múltiple de (tales) actos”, en “conformidad con la política de un Estado o de una organización de cometer ese ataque o para promover esa política”.

Además  Amnistía Internacional señala que ex funcionarios guatemaltecos que escaparon a Europa deben enfrentar a la justicia

La Convención sobre la Imprescriptibilidad antes aludida tiene efecto retroactivo, “cualquiera sea la fecha en que se hayan cometido estos crímenes”; y su aplicación debe ser “universal”, dando jurisdicción para actuar a todos los países si el Estado concernido no lo hace, con independencia del lugar donde ocurrieron los hechos, y de la nacionalidad de los autores o de las víctimas.

Esta Convención fue acuñada por la ONU para que no quedaran impunes las atrocidades sucedidas durante la Segunda Guerra Mundial, en particular las “infracciones graves” condenadas en Nuremberg y el genocidio, y prohibir su repetición “a los representantes de la autoridad del Estado que toleren su perpetración”; preservar la memoria de las víctimas e impedir el olvido.

Comments

comments

No hay comentarios