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Guatemala, Diciembre 07 del 2012 (CERIGUA).- Investigaciones realizadas por distintas instituciones del Estado guatemalteco, revelaron que este viernes será uno de los días que más contaminación reciba la atmósfera, pues se conmemora la tradicional Quema del Diablo, una de las actividades que da inicio a las celebraciones de fin de año en el país y que compromete el aire que se respira.

De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), los monitoreos realizados los 7 de diciembre de años anteriores, señalan que dicha práctica aumenta el número de partículas y sustancias dañinas para el ambiente y la salud de las personas.

La tradición refiere que para quemar al diablo, las familias deben crear un fuego que represente los pecados y las debilidades, pues es la antesala a la celebración de la Inmaculada Virgen de Concepción, el 8 de diciembre; en la actualidad se ha convertido en el momento donde las personas aprovechan a sacar las cosas que no sirven en los hogares.

Es común que las familias quemen llantas, basura, muebles inservibles o desechos tóxicos; en menor medida, los núcleos sociales adquieren pequeñas piñatas de diablos para quemarlas enfrente de sus hogares, acompañadas de cohetillos.

En el área rural se realizan otro tipo de actividades como el tradicional convite y Baile de los Diablos en Ciudad Vieja, Sacatepéquez, únicos en el mundo y declarados por el Ministerio de Cultura como Patrimonio Intangible de la Nación.

El Ministerio de Ambiente hizo un llamado a la población para que se abstenga de quemar llantas, envases plásticos con restos de jabón, limpiadores, desinfectantes, líquidos inflamables o residuos de aceites; también se prohíbe la quema de baterías de autos, pinturas, solventes, restos de medicinas o venenos.

El propósito es que la sociedad guatemalteca conserve las tradiciones de manera responsable y que contribuya con la protección del ecosistema y de la salud pública, concluyó Roxana Sobenes, Ministra de Ambiente y Recursos Naturales.

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