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Guatemala, Octubre 17 del 2012 (CERIGUA).- Se deben valorar los aportes de las mujeres rurales, quienes merecen respeto y esfuerzo colectivo, para que su situación no sea una espiral interminable de reiterados infortunios, indicó la periodista Ileana Alamilla.

A decir de Alamilla, en su columna EclipseFina a los infortunios”, las poblaciones femeninas rurales ven pasar los acontecimientos, las promesas, los ofrecimientos, entierran a sus hijos e hijas, a sus seres queridos, acarrean agua, van a dejar comida a sus acompañantes de hogar, madrugan, juntan fuego, tortean con el más pequeño en la espalda y además son un bastión de la economía, auques se les niegue ese mérito.

Según la columnista, las tragedias van y vienen y la vida de las mujeres rurales continúa estacionada en el mismo escenario, entre la misma pobreza y el olvido.

De acuerdo con Alamilla, ellas siguen guardando sus sentimientos, sus lágrimas, sus deseos, mientras otros, en otros ambientes, celebran el Día de la Mujer Rural; lo que demuestra que no basta con declarar un día para reconocer su contribución a la promoción del desarrollo agrícola y rural, no alcanza una conmemoración y los discursos para cambiar su situación.

La profesional de la comunicación destacó que esta población no sólo aporta a la precaria economía de sus hogares, atienden a los niños, niñas, siguen procreando, se mueren en partos, tejen, cultivan, cuidan los bosques y las siembras, sino que también contribuyen a garantizar a la población urbana la alimentación.

Pese a los grandes aportes de las mujeres rurales, son las más pobres entre los pobres, las más olvidadas y las que soportan las mayores responsabilidades familiares, las más afectadas con los desastres naturales y sociales.

La propiedad de la tierra no es un derecho plenamente reconocido para ellas, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sólo el 6.5 por ciento de mujeres son propietarias, a pesar de que el 80 por ciento están ligadas a la tierra y a la agricultura, lo que les ha limitado la posibilidad de acceder a créditos, de disponer libremente de ese bien.

Finalmente, Alamilla dijo que es indispensable pensar en el combate de la pobreza y en el desarrollo rural, más que en sacar ventaja de la situación en la que este gobierno se colocó al tomar decisiones que eran lotería cantada, frente a la enorme conflictividad social.

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  1. Sra. Alamilla lo que dice de las mujeres campesinas es cierto pero tambien el hombre tiene sus labores. respecto al final del parrafo se parcializa y le resta merito, vivo en el campo y me doy cuenta de la lucha de toda esta gente y me da dolor ver a politiqueros usarlos, los llevan y los traen con esperanzas, no solo el gobierno de turno, las oposiciones lo hacen con mas fuerza. Toda esta gente no goza de apertura de oportunidades ya que solo les llevan mediatidades, nada de conocimiento y actualmente les esta llegando desde hace algunos años, la obligacion de mandar a los niños a la escuela, como dije es un punto mediatico y esto provoca danza de millones que sacan de la pobreza solo a los que los manejan. Para ayudar es necesario que dejen de ser pobres que sean autosuficientes y llevarles conocimiento para que ellos rompan los circulos en los que se manejan, precios justos o vias de compras adoc para su desarrollo, conocimiento y aportacion de animales, semillas y formas de siembras masificadas, en fin llegar a hacerlos ricos que es lo que Guatemala necesita.

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