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San Marcos, 08 de Noviembre de 2013 (Erasmo González/Cerigua).- El terremoto del 7 de noviembre de 2012, que sacudió con violencia gran parte del territorio nacional, dejó como secuela en el departamento de San Marcos, la muerte de 43 personas, la destrucción de la infraestructura y el pánico que cundió y aún prevalece con efectos emocionales y mentales en la población.

Fulgencio Ángel, síndico primero de la comuna de San Marcos, manifestó que a un año de la tragedia provocada por el movimiento telúrico, algunos sectores de la población, como las mujeres, los niños y los adultos mayores, reciben atención psicológica de grupos especializados, así como alimentación de parte de organismos e instituciones del Estado.

En cuanto a la reparación de las obras y bienes materiales, la reconstrucción avanza en un 40 por ciento debido a la magnitud de los destrozos, las obras públicas como el centro comercial, el mercado, el complejo social, la Central de Autobuses, que fueron dañadas en su estructura, ya fueron restauradas en su totalidad, señaló Ángel.

A decir del entrevistado, el Palacio Maya, donde tenían sus sedes la Municipalidad local, la Radio Nacional y otras oficinas de la administración pública, fue declarado inhabitable por los daños en su estructura; hasta el momento sigue igual, porque para ser reconstruido se necesita de personal especializado, por la naturaleza de su arquitectura y con una inversión que supera los siete millones de quetzales, cantidad de la que todavía no se dispone.

El funcionario edil agregó que debido al fenómeno natural fueron destruidos 2 mil 850 casas a nivel municipal, de las cuales, con ayuda del gobierno central, 600 han sido construidas y entregadas a los damnificados.

En cuanto a los edificios escolares que quedaron dañados y que se ubican en el municipio, corresponde al Ministerio de Educación, sin embargo la comuna local contribuirá a gestionar a donde corresponda para dar seguridad a los estudiantes y que el proceso educativo no se interrumpa, concluyó Ángel.

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