Seguir en Facebook

Guatemala, Noviembre 27 del 2012 (CERIGUA).- La utilización de niños y niñas para la venta al menudeo de combustible ilegal en occidente es un problema latente, ante la falta de acciones de la Policía Nacional Civil, ente al que corresponde detener a los camiones que ingresan con ese producto.

Según la investigación “Niños y adolescentes víctimas del contrabando de combustible”, elaborada por el periodista Fred Rivera de elQuetzalteco, la Gremial de Gasolineros de Suroccidente (GGS), califican el contrabando de gasolina como una extorsión, pues estas redes operan en total impunidad, sin que las autoridades hagan algo por erradicarla.

El producto ingresa en los pasos ciegos, entre ellos San Marcos o Huehuetenango, hasta llegar a Quetzaltenango, el tránsito de los camiones está coordinado con los jefes de las comisarías, quienes reciben un paquete de dinero con sumas que van de 3 mil a 5 mil quetzales por camión, según Felipe Fuentes, presidente de la GGS.

Fuentes indicó que los camiones ingresan en las madrugadas, cargados con 80 toneladas de 58 galones cada uno, lo que equivale a 4 mil 640 galones de combustible y se estima que  cada día en Quetzaltenango se venden más de 12 mil galones.

De acuerdo con la investigación, la red de contrabandistas está llevando a la quiebra a las gasolineras legales, pues antes en un expendio se vendían 60 mil quetzales diarios y ahora sólo 7 mil, lo que ha provocado el despido de personal e incluso el cierre de los negocios, de acuerdo con la GGS.

La GGS condenó la utilización de menores de edad para vender el combustible y pidió a la Procuraduría General de la Nación (PGN) rescatar a estos niños y niñas que se encuentran en esa condición.

El reportaje investigativo trabajado por el periodista quetzalteco generó  reacciones de las autoridades, quienes iniciaron el decomiso de 22 toneles de combustible ilegal, además indicaron que investigarán a los agentes policiales involucrados en este delito.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la distribución y venta de gasolina está catalogada como una de las peores formas de trabajo infantil, pues pone en riesgo el bienestar físico y emocional de las y los menores de edad, además de que se les involucra en una acción ilícita sin que ellos lo sepan.

Comments

comments

No hay comentarios