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Guatemala, Noviembre 19 del 2012 (Melissa Vega/Cerigua).- La prensa huehueteca responsabilizó a los grupos del crimen organizado y de la narcoactividad, de imponer la censura pues sus acciones merman la posibilidad de dar cobertura informativa a los hechos locales, en un ambiente idóneo y sin correr el riesgo de ser amenazados; Huehuetenango es uno de los departamentos de Guatemala que presenta un alto riesgo para ejercer el periodismo, según el Mapa de Riesgo, elaborado por la Agencia Cerigua, con el apoyo de la Embajada de Suiza.

La herramienta diseñada por Cerigua, ubica el nivel de peligrosidad y constituye una referencia de las y los profesionales que han estado en riesgo o que trabajan temas peligrosos, especialmente quienes han dado cobertura informativa a hechos relacionados con el contrabando de distintos productos, los robos, la trata de personas y la narcoactividad, entre otros crímenes; fue presentada recientemente en la ciudad de Huehuetenango, a la prensa local y representantes de la sociedad civil.

Entre el 2008 y el 2011, la entidad contabilizó 90 noticias publicadas en cinco diferentes periódicos sobre hechos incitados por las bandas del crimen organizado y 88 sobre la narcoactividad; en ese mismo periodo se registraron seis amenazas contra la libertad de expresión, las que afectaron a 8 periodistas locales.

En el 2009, tres periodistas fueron golpeados por un grupo de pobladores, incitados por el alcalde, cuando cubrían un intento de linchamiento; otros sufrieron la destrucción de su equipo, en tanto que en el marco de las Elecciones Generales del 2011, un profesional estuvo a punto de ser agredido en Tectitán, según el monitoreo de Cerigua.

Autoridades interfieren en el trabajo periodístico

Durante la reciente presentación del Mapa de Riesgo, en la cabecera departamental de Huehuetenango, las y los asistentes también identificaron otras fuentes de censura, tales como funcionarios de gobierno, operadores de justicia y alcaldes municipales.

La situación que ocurre con más frecuencia, es el impedimento de la entrada a los edificios públicos, a los tribunales o a las cárceles; muchas veces las y los profesionales son sacados por la fuerza, lo que impide la cobertura periodística.

La policía ejerce presión psicológica contra comunicadores que han trabajado en un caso de extorsiones en la cárcel local, donde algunos agentes han sido señalados de estar involucrados; a raíz de las publicaciones donde se denunciaba la situación, los autores de las notas iniciaron a ser víctimas de humillaciones por parte de la policía, aseguraron los asistentes.

Estado debe garantizar la seguridad

Ileana Alamilla, Directora de la Agencia Cerigua, expresó que es el Estado el obligado a garantizar la seguridad de las personas, sin embargo la situación de riesgo en la que se encuentra Huehuetenango es muy alto, por lo que se deberán adoptar medidas extraordinarias para propiciar un ambiente idóneo a la prensa local.

Alamilla señaló que la prensa no posee una coraza especial que le garantice la vida a los periodistas a la hora de iniciar a investigar a profundidad la forma en la que operan los grupos del crimen organizado o de la narcoactividad, situación que impone la censura e impide el libre flujo informativo.

La Agencia Cerigua ha desarrollado una estrategia y realizado trabajo de cabildeo con las autoridades; el principal resultado hasta el momento, ha sido el compromiso del gobierno, de adoptar un plan de protección para periodistas, el cual deberá ser de carácter preventivo.

Uno de los principales objetivos es evitar que la prensa guatemalteca atraviese por las situaciones que amenazan la actividad periodística en México o en Honduras, los asesinatos contra los profesionales de la información, los ataques armados contra los medios y las amenazas, son frecuentes, concluyó Alamilla.

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